Aunque el BCV culpó a los sismos del salto del 19,9 % en julio, economistas ven una crisis grave. La devaluación acelerada del bolívar, la emisión de dinero y el desgaste de la intervención cambiaria detonaron el descontrol de precios en el país, de acuerdo con el análisis de expertos consultados por Crónica Uno. Caracas. Con una tasa que triplica en un solo mes lo que la mayoría de las economías del mundo registran en todo un año, la inflación, en Venezuela se disparó un 19,9 % en julio, admitió el Banco Central de Venezuela (BCV), la institución estatal encargada de dirigir la política monetaria y financiera del país. El fuerte repunte, considerado por el ente emisor como un fenómeno coyuntural, un evento pasajero derivado de circunstancias puntuales y no de un problema de fondo, encuentra una lectura muy distinta entre economistas, quienes advierten que el indicador refleja una aceleración insostenible impulsada por la devaluación del bolívar. De acuerdo con el reporte oficial, el BCV atribuyó este incremento a los problemas de distribución causados por el doblete sísmico del 24 de junio pasado, el cual afectó con especial severidad al Distrito Capital, La Guaira y Miranda. Con este resultado, el indicador acumulado en lo que va de año alcanzó el 175,55 %, mientras que la variación interanual, el porcentaje de aumento acumulado durante los últimos doce meses en comparación con el mismo periodo del año previo, se ubicó en 576 %. No obstante, la autoridad monetaria proyecta una desaceleración, un menor ritmo de incremento en los precios, para agosto, favorecida por la estabilidad que mostró el tipo de cambio durante las últimas tres semanas de julio. Presión sobre el dólar La inflación, ese indicador que refleja el aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios, se aceleró durante junio y julio en Venezuela, hasta acumular un incremento del 36,43 % en dicho bimestre. Según economistas, este repunte responde a la aceleración en la deprecia
Fuente: Cronica Uno — Ver nota original